13-10-08

Los 80... época de mierda

Por alguna extraña razón, alguien quiere hacernos pensar que los 80 fue una gran época. Ha entrado fuerte el boom ochentero. Se multiplican las fiestas y la moda está al borde de la chasquilla gigante. La televisión presenta, con bombos y platillos, programas que recuerdan la época. Pero digámoslo con todas sus letras: Los 80 fue una época de mierda.

Me preocupa que con tanto ochentismo suelto los jóvenes piensen que ese pasado fue mejor y quieran reeditarlo. Creo que nuestro deber es contarles la verdad: Los 80 fue algo más que Yury, botas con flecos, zapatos Pluma, chalecos Pingüi y Tierra de Gigantes. Los 80 no se lo deseo a mi hijo, y no es que crea que él está viviendo una época de oro, no, pero agradezco que no tenga que vivir en el Chile que a mi me tocó.

Hagamos memoria:

En la escuela básica había un profesor (el mejor para los charchazos, porque en esa época todos pegaban) que se paraba frente a la formación y gritaba:

"¡A discreción!...Atención, ¡Firmes!

Sí, en el colegio, no en el servicio militar, esto pasaba en el colegio, y luego cantábamos el Himno nacional con la estrofa de

"Vuestros nombres valientes soldados/que habeis sido de Chile el sostén/nuestros pechos lo llevan grabado/lo sabrán nuestros hijos también..."

y mientras cantábamos veíamos a nuestros valientes soldados pasar en sus camiones patruyando por las poblaciones, allanando las casas y disparando a quien anduviera en la calle después del toque de queda . Los niños ya no queríamos ser militares, ahora les temíamos y ese temor se pegó un nuestra piel como un tatuaje, ese temor me acompañó hasta el comienzo de los 90.

El temor es la sensación que envargó los 80.

Si quieren revivir los 80 hay que revivir ese tipo de miedo, sé que hoy también hay miedo, que estamos llenos de "patos malos" que por nada te dan una estocada, que estamos llenos de narcotraficantes y delincuentes juveniles armados y desquiciados, pero el miedo de los 80 es de otro tipo, yo diría que peor. La sensación de temor aumenta cuando el que te mata es el que te tendría que cuidar. Vi como los militares llegaban a reprimir las protestas en las poblaciones bajando de carros de bomberos y ambulancias, no podíamos confiar en nadie y en nada. Todos temíamos, los fachos temían que un "terrorista" les pusiera una bomba, los izquierdistan temían ser detenidos, torturados, relegados, exiliados o asesinados, o todas las anteriores. Pero el ciudadano común y corriente también temía, bastaba que cualquiera lo acusara de comunista para peligrar, no se pòdía opinar, no se podía vestir muy hippie, no se podía escuchar cualquier música, no se podía leer cualquier libro. Mi profesora de Historia me hizo callar por preguntar por la matanza de Sta. María de Iquique y se aterrorizó cuando le conté que leía un libro del historiador chileno Ramírez Necochea (y ese día decidí no estudiar historia).

La televisión en los 80 estaba limitada a 4 canales si vivías en Santiago, en muchos lugares del país veían sólo uno o dos canales, absolutamente controlados por el gobierno militar. La opción más rebelde era ver las noticias en el 13 y así evitar "60 minutos" en Tvn con una Argandoña burlándose del sufrimiento ageno y con periodistas trabajando para la CNI en el montaje de asesinatos para hacerlos parecer enfrentamientos (y ese día decidí no estudiar periodismo). La tv tenía como objetivo mantener nuestra mente lo más estúpida posible y nos llenamos de futbol, de Festival de la una, de Sábados gigante, de Sabor latino, de apariciones de la virgen, rubias de kenedy, Paty Maldonado y un sin número de imbecilidades, mientras Littín, Ruiz, José Donoso, Skarmeta, Balmes, Patricio Manns y tantos otros artistas estaban en el exilio. Porque recuerden que en los 80 muchos compatriotas no estaban autorizados para vivir en su país.

La actual crisis económica ha recordado a muchos la crisis del 82, porque no nos olvidemos que en esos años lo pasamos muy mal. Nos llenamos de PEN y POJ. Nuestros fondos de pensión se privatizaron y se les ocurrió la genial idea de crear las AFP y las ISAPRES, perdimos empresas estrategicas que pasaron a manos de privados, se vivió el boom de las casas de empeño y las empresas quebradas.

Para aquellos que estén pensando "no todo puede haber sido tan malo", tienen razón, los 80 también entregó cosas buenas como el canto nuevo y el teatro de calle de Andrés Pérez, pero no parece ser eso lo que se ha puesto de moda. En los períodos de represión los verdaderos artistas se las arreglan para crar desde la dificultad, desde lo imposible, desde el dolor.

Que no se entienda mal. También lo pasé bien en los 80. Me pasaron cosas buenas en ese período. No todo fue tan amargo. Pero de ahí a rendirle tributo a la época, como parece ser el fenómeno, no me parece conveniente y hasta peligroso.

Para finalizar, quiero recomendar la película Tony Manero (ambientada en el 79), creo que es un film que logra captar ese Chile desquiciado, donde sólo importa lo tuyo, por absurdo que sea, sólo importas tú y si alguien se opone lo mato. La cámara a la mano y la imagen desenfocada logra generar la sensación de equilibrio precario, esa sensación de que la muerte te anda rondando, como el equilibrista del circo en que cada paso puede ser el último.

Para los desmemoriados aquí les dejo algunas imégenes de los 80:

Mi Generación - Francisco Villa

1 comentario:

Felipe Andres dijo...

Los 80s, década de mierda, si compañero, si compañero!!, con el PC con su revolución a la Soviética o la rusa, con la rusa que no había puta que te la hiciera, porque éramos pendejos chupando pipeño en la Plaza Almagro, con las cabras que no supimos nunca que estaban ricas, y todo por la media caña que llevábamos puesta, que pelaba los zapatos en las cunetas. Y sigo compañero con el PC que me dejó quemao, porque decían una gueá que nunca hicieron cuando estuvo el Chicho, la hiceron despué pa salir en el diario, pero igual la cagaron. Los 80s, década de mierda, ahí donde pude amarte con el LATINROCK, donde compañeros se perdieron para siempre. Maluenda reía con su risa facha, y engrupía a mi vieja con sus concursos de mal aliento. En fin, EPICA de los 80s, época de mierda, clase política de izquierda clasista y exclusivista, de los líderes también de mierda, que según por ellos y sus secretillos, nos convertimos nuevamente a la democracia, como canutos en la plaza con la boca mas grande que todas las ganas. Pero no saben que fuimos nosotros, los más guachucheros que nos tomamos todas las botellas, incluidas las piernas de la Gladys que mirábamos por allá abajo en el Parque La Bandera. Los 80s, buena onda los 80s po, si no es por Los Prisioneros que gueá hubiéramos cantado después de los 90s. menos mal que conocí a la Negra, y a mi negro chico más lindo que la cresta, “la o no”, hubiera matado a toda la izquierda, con su discurso igual a los de los 80s...es decir, un discurso de mierda...eso era, y salú po compañeros, por los 80s.


Alvaro Bosque.
(Pica’o a anarquista y menos choro)